
El estrés laboral es un fenómeno extendido que ha generado un inmenso interés por las graves consecuencias que tiene sobre la salud, el
bienestar psicológico y físico de las personas, como así también sobre las organizaciones dado el aumento de ausentismo, abandono, rotación y deterioro del servicio ofrecido. La lista de afecciones que están relacionadas con las condiciones de trabajo incluyen desde gripe, alergias, migrañas, dolores de cabeza, trastornos digestivos, dolor de espalda y contracturas; hasta trastornos en las articulaciones y en los ojos. Todas ellas pueden ser minimizadas con tareas sencillas y cambios preventivos segun informa el Instituto Nacional para la Seguridad y Salud Ocupacional de EE.UU.La preocupación en este sentido ha generado en los últimos años un enorme interés por la llamada medicina del bienestar (wellness), un concepto que incluye todos aquellos tratamientos y actividades orientados a aliviar molestias, proporcionar experiencias agradables y mejorar el equilibrio cuerpo-mente. Todas las terapias alternativas y naturales han demostrado en los ultimos años excelentes resultados en cortos periodos.
Esta comprobado que las actividades al aire libre;el trabajo en equipo y el buen ambiente laboral, reír, disfrutar de las tareas diarias y hacer ejercicio "disparan" la producción de endorfinas, las llamadas hormonas de la felicidad o bienestar que " están estrechamente ligadas a los mecanismos de defensa del organismo y alivian el dolor con efectos similares a los de drogas de la familia de la morfina", dice Jack Lawson, en su libro Endorfinas. Según el autor, "los masajes, las caricias, la risa y cualquier otra sensación placentera, como los recuerdos de buenos momentos, contribuyen a aliviar o curar enfermedades porque colaboran en la segregación de endorfinas".
"Siete de cada diez causas de ausentismo laboral están directamente relacionadas con los trastornos músculo-esqueléticos y el estrés, por eso cada vez más empresas ofrecen a sus directivos y trabajadores terapias antiestrés. Son pequeñas compensaciones que, está demostrado, aumentan la productividad y el rendimiento de los profesionales. En este escenario, para mejorar la calidad de vida de sus empleados muchas empresas están recurriendo a sesiones de masajes express y clases de gimnasia", explicó a Clarín.com Paula Estravis, socia gerente de Artemisia Mobile Spa. Y agregó: "compañías de primera línea, entre muchas otras, hace tiempo que se volcaron al wellness o medicina del bienestar".
Ya en el 2004, como primera opción para evitar o revertir las consecuencias del estrés laboral, la Organización Mundial de la Salud (OMS) aconsejaba cursos de relajación. Haciendo también hincapié en la gestión del tiempo, la reafirmación personal y el ejercicio físico, recomendaba, a su vez, que se mejore el equipamiento de trabajo y las condiciones del mismo, y se capacite al personal directivo sobre este tema para su comprensión. Todas las recomendaciones apuntaban a mejorar el clima laboral y la salud del empleado, a disminuir las consecuencias negativas del estrés, y por ende el ausentismo, llegando a aumentar la productividad de la empresa.
"El masaje restablece la circulación de la energía vital, ésta se altera al trabajar muchas horas, por el uso de luces artificiales y computadoras, por sonidos perturbadores, por tensiones y nerviosismo. Durante la sesión el organismo segrega endorfinas generando alivio y buen humor. Luego de una pausa y relax con un masaje relajante y revitalizador de 15' el receptor recomienza la jornada laboral con mayor concentración, manteniendo una sensación de bienestar por el resto del día y además mejora significativamente la calidad de vida del personal, son varias las razones por las cuales las firmas se animan cada vez más a aceptar estas propuestas.
"La realidad es que son servicios de alto impacto, que repercuten positivamente sobre el clima laboral, crean mayor motivación y un alto sentido de pertenencia a la compañía. El bienestar no pasa sólo por lo económico o material sino también, por sentirse vistos y escuchados por sus pares, sus jefes e incluso por sus colaboradores, proveedores o clientes. Sentirse personas dentro y fuera del trabajo. El Centro Nacional de Fangoterapia con su "delivery" PAUSA Y RELAX EXPRES se acerca al lugar de trabajo con las instalaciones requeridas y realiza breves sesiones de masaje a lo largo de 15 o 20 minutos (de ahí el término: pausa y relax).
Todo se adapta al ámbito laboral. Los masajes que se realizan sobre la ropa y no se utilizan aceites ni cremas. Lo que sí incluimos son aromatizadores de ambiente, arreglos florales, gazebos (si hay actividades al aire libre), música y fuentes de agua.
Se invita a quien recibe el masaje a desconectarse del entorno laboral por unos minutos y disfrutar de este espacio pensado para la actividad".
Un estudio realizado a fines de los 90 por el Touch Research Institute de la Universidad de Miami (EE.UU) , demostró que un grupo de 26 empleados que habían tomado dos sesiones semanales de 15 minutos durante cinco semanas en la oficina, experimentó una reducción del estrés y una mejoría en su rendimiento mientras que el grupo de control de 24 empleados que sólo había descansado con los ojos cerrados por el mismo período de tiempo, no presentó cambios.
Los costos generalmente son abonados por las empresas y están incluidos dentro del plan de beneficios para los empleados. En algunas oportunidades existe un copago, con un mínimo importe por parte del trabajador. Los masajes son realizados por terapeutas profesionales con título habilitante acompañados por un coordinador y la cantidad de sesiones son las pautadas por la empresa que contrata el servicio (desde una vez por semana hasta una vez cada 15 días o una vez por mes).
Tambien se adapta cada situacion y se coordina con el trabajador por ejemplo una vez al mes in company y los demas sesiones o terapias complementarias que fueran necesarias se realizan en el Centro Nacional de Fangoterapia.



